Una avería en mitad de un viaje es uno de los miedos de todo autocaravanista. Y aunque no se pueden evitar al 100 %, sí se pueden prevenir la mayoría y, sobre todo, saber cómo actuar para que un contratiempo no se convierta en un drama. Con prevención y un poco de calma, casi todo tiene solución. Vamos a verlo.
La mejor estrategia: prevenir
La mayoría de averías de viaje se evitan con mantenimiento. Antes de un viaje largo, revisa lo básico (lo vemos en mantenimiento):
- Niveles, neumáticos (incluida la rueda de repuesto y presión), frenos y batería del motor.
- La batería auxiliar y la instalación eléctrica, fuente de muchos sustos. Una batería con app te avisa de problemas antes de que te dejen tirado (ver la app de control).
- El estado general tras un parón largo, cuando más averías aparecen.
Qué llevar siempre
- Kit básico de herramientas y consumibles: fusibles de repuesto, bridas, cinta americana, líquidos.
- Rueda de repuesto en condiciones y lo necesario para cambiarla (o un kit antipinchazos).
- Triángulos o baliza V16, chaleco y los elementos de seguridad obligatorios.
- Los teléfonos de asistencia de tu seguro a mano.
Si ocurre la avería
- Ponte a salvo: si puedes, sal de la vía a un lugar seguro; señaliza con la baliza/triángulos y el chaleco.
- Valora el problema: ¿es algo menor que puedes resolver (un fusible, una rueda) o necesitas ayuda?
- Llama a la asistencia de tu seguro: por eso es tan importante un seguro con buena cobertura de asistencia para vehículos grandes (ver el seguro).
- Mantén la calma: la mayoría de averías se resuelven; la comunidad camper también ayuda (ver la comunidad).
Averías de la "vivienda"
No todo es mecánica: a veces falla la nevera, la calefacción, el agua o la electricidad. Conocer tu instalación (ver el cuadro eléctrico) te permite resolver muchos problemas pequeños tú mismo, o al menos diagnosticarlos.
En resumen
Las averías de viaje se previenen con mantenimiento, se afrontan con un kit básico y un buen seguro de asistencia, y se resuelven con calma. El paso aplicable hoy: antes de tu próximo viaje largo, haz una revisión básica (neumáticos, niveles, batería) y comprueba que tu seguro incluye asistencia adecuada para tu vehículo; esos dos gestos previenen y resuelven la mayoría de los sustos.