El aseo personal en una camper es de esas cosas que, bien resueltas, no las notas, y mal resueltas, fastidian cada día. En muy pocos centímetros tienes que organizar el cepillado, la ducha, los productos y la higiene de todos, y que nada se caiga en marcha. Con unos cuantos trucos, la zona de aseo funciona como un reloj. Vamos a verlos.
Aprovecha el espacio del baño (o el rincón de aseo)
Tengas un baño cerrado o solo un rincón con un lavabo, el truco es la verticalidad y los huecos:
- Organizadores colgantes y bolsas de aseo que se cuelgan: aprovechan la pared y la puerta.
- Ventosas y barras para colgar el neceser, la toalla, el cepillo.
- Vasos o soportes sujetos para los cepillos de dientes.
- Cestas pequeñas en los huecos para agrupar productos.
Productos: pocos y multiusos
En la camper, menos es más también en el aseo:
- Formatos pequeños o rellenables en vez de botes grandes.
- Productos multiusos (un gel que sirva de champú y cuerpo) ahorran espacio.
- Sólidos: champú y jabón sólidos ocupan poco, no se derraman y son ecológicos.
- Lo justo de cada cosa; repones en cualquier supermercado.
Que nada se mueva en marcha
Como en toda la camper, lo que no esté sujeto acaba por el suelo. Fija los productos con cestas, ventosas o gomas, y guarda lo suelto en la bolsa de aseo cerrada al circular. Es la misma filosofía que el resto del almacenaje.
Higiene cuando el agua es limitada
- Toallitas y gel hidroalcohólico para cuando no hay agua a mano.
- El aseo "de gato" con poca agua y una toalla, más eficaz de lo que parece.
- Aprovecha las duchas de campings y áreas (ver la ducha en la camper).
En resumen
Organizar el aseo de la camper es aprovechar la verticalidad con colgadores y cestas, llevar pocos productos multiusos (mejor sólidos), fijar todo para la marcha y resolver la higiene con poca agua. El paso aplicable hoy: pasa a formatos pequeños o sólidos y cuelga una bolsa de aseo organizadora; ganarás espacio y orden, y el aseo dejará de ser un caos de botes en marcha. Más en trucos y hacks.