Un GPS normal, el de coche o el del móvil, está pensado para un turismo. Y eso, con una autocaravana, puede meterte en un buen lío: una calle demasiado estrecha, un puente bajo, una restricción de peso, una carretera imposible para tu tamaño. Por eso, navegar con una camper requiere algo más que un GPS cualquiera. Vamos a ver cómo hacerlo seguro.
El problema del GPS de coche
Un navegador normal busca la ruta más rápida o corta sin tener en cuenta el tamaño de tu vehículo. Te puede llevar por el casco histórico de un pueblo donde no cabes, bajo un puente más bajo que tu camper, o por una carretera con límite de peso. Más de un autocaravanista se ha visto encajado por fiarse de un GPS de coche.
La solución: navegación para vehículos grandes
Existen GPS y apps de navegación específicos para autocaravanas y camiones, donde introduces las dimensiones y el peso de tu vehículo (alto, ancho, largo, kilos), y el navegador calcula rutas evitando puentes bajos, calles estrechas y restricciones. Es la diferencia entre llegar tranquilo o quedarte atascado.
- Navegadores GPS dedicados para autocaravana/camión.
- Apps de navegación con modo para vehículos grandes donde metes tus medidas.
- Muchas incluyen, además, puntos de interés camper: áreas, gasolineras grandes, puntos de agua.
El dato que siempre debes tener
Tanto si usas un GPS dedicado como si no, lo más importante es tener siempre presente la altura de tu vehículo (y su anchura y peso). Apúntala en la cabina. La mayoría de sustos vienen de olvidar la altura en una barrera o un puente (ver conducir por primera vez).
Combina herramientas
Lo ideal es usar el navegador para la ruta y las apps de áreas (Park4Night y similares) para dónde dormir y los servicios. Lo vemos en las mejores apps. Y descarga mapas sin conexión para las zonas sin cobertura.
En resumen
Para navegar con una autocaravana necesitas un GPS o app que tenga en cuenta tus dimensiones y peso, evitando puentes bajos y calles imposibles, y tener siempre presente tu altura. El paso aplicable hoy: configura un navegador con las medidas reales de tu vehículo (o al menos ten su altura siempre a la vista); es lo que evita el clásico susto de quedarte encajado o ante un puente demasiado bajo.